
Entrevista a Trisha Brown:
¿se echaba de menos el virtuosismo?
T.B.: En los setenta no usábamos el cuerpo, no mostrábamos nuestra técnica ni la flexibilidad. La estética procedía de happenings, del arte conceptual: se trataba de seducir de otro modo. Mi teoría es que la gente no ve la instrucción en la danza moderna, sólo el ballet. Y a mi me encanta la instrucción, en todas las actividades, en mi dibujo, en mi escritura, y sobre todo en la danza. Hace un año, en un ensayo comentado, quise enseñar la instrucción interna de la danza: se trataba de interiorizar una secuencia de siete segundos que, al acabar, iniciaba el camino inverso y volvía a comenzar. Ese diálogo hace única la instrucción de la danza. Y es el trabajo de una vida.
1 comentario:
Yo qué quieres que te diga, me crié haciendo gorgoritos... adoro la técnica pura y dura a pesar de todo.
Besos.
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