
Pues ayer fui al Circo del Sol.
Empresa que, dicho por los propios artistas, es el MC Donalds del circo. Vamos que en verdad no hablan muy bien de su empresa, pero tiene algo a favor para ellos que es el sueldo, cosa que para un artista de circo es genial si es elevado en la parte más álgida de su vida profesional (vaya que pienso que debería de ser como los futbolistas). Todo esto te lo dirán ellos en privado y nunca con una cámara por delante, por supuesto.
Y aun sabiéndo esto, yo, soy carne de circo del sol, lloro como una madalena, me emociono muchísimo, los envidio muchísimo, me rio muchísimo... Se supone que por conocer mejor este mundo debería de tener una posición diferente al resto del público que asiste a la carpa, no? Pues no.
Soy muy común, ayer en el primer número ya estaba con los pañuelos de papel y con jipios¡¡¡ hay que decir a mi favor que la gran caida que realizó el acróbata (hablamos de un número de aire) es la que yo hago en mi espectáculo¡¡¡¡¡ Con lo cual más lloraba yo....
Y luego están los artistas sin miedo como la chica de la foto que volaba por la carpa sin seguridad y juro que estaba loca, pero vamos, como las cabras de Heidi.
Y una ex gimnasta de rítmica a la que todavía no le ha dado la cara la L4 L5, que también em hacía recordar cositas de mi infancia.....
Ayyyyyyyyyyyyy qué bien esos cuerpos todo FiBRA y nada DE GRASA.
Joia envidia